Me agaché, obligada por la masa, forzada por las circunstancias.
Allí estabas tú, justo en frente, sin poder moverte entre tanta gente.
No quise llamar tu atención, ni seguirte con la mirada, ni hacerme notar.
Ya no hay más.
Todo acabó. ¿Por qué entonces sigo igual?
No hay comentarios:
Publicar un comentario