martes, 15 de mayo de 2012

Los olores pueden hacernos comprender aquello que queremos y aquellos que odiamos.
Por ejemplo, el olor de tu pelo mojado sobre mi almohada o el olor de tu cuello tras tener sexo.
En cambio odio el olor que deja tu soledad en mi cuarto.

domingo, 6 de mayo de 2012

El sillón.
El espejo.
La cama grande.
La ducha del después.

Las miradas.
El beso.
Los orgasmos.
El adiós de después.

Las dudas.
La inseguridad.
El primer acercamiento.
La relación.