domingo, 30 de septiembre de 2012

Me agaché, obligada por la masa, forzada por las circunstancias.
Allí estabas tú, justo en frente, sin poder moverte entre tanta gente.
No quise llamar tu atención, ni seguirte con la mirada, ni hacerme notar.
Ya no hay más.
Todo acabó. ¿Por qué entonces sigo igual?

domingo, 9 de septiembre de 2012

Creo que desenterraré esas cartas escritas pero no enviadas.
Esos textos ideados pero no escritos.
Posiblemente me duela volver a rememorarlos, creer que si los leo en voz alta o los escribo en mayúsculas gritaré a los cuatro vientos que sigo colgada de ti, que nunca podré volver a amarte ni a creer que nadie podrá entrar tan dentro de mí.