miércoles, 28 de diciembre de 2011

Ya no me queda más remedio que seguir por la línea que tracé.
En ella había dos borrones, dos manchas, la huella de nuestros cuerpos.

viernes, 23 de diciembre de 2011

El olor de tu saliva en mi nuca.
Gotas de tu sudor en mi vientre.
Tu aliento entrecortado en mi pecho.

Pequeños placeres de la vida.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Había un lugar que cerré. Girando a la derecha, en la tienda de mis locuras transitorias.
Allí no podía entrar nadie, es demasiado privado.

Ahora alguien llama, alguien está golpeando la puerta.

viernes, 9 de diciembre de 2011

El cuerpo habla.
El mío dice demasiadas cosas acerca de ti, de mi, del contexto.
Lo demás se queda en nada.